Un tópico que no es menos cierto 

Rapun mencionaba por ahí el tópico de que 11 millonarios se enfrentaron a otros 11 millonarios y ganaron el partido de anoche.  Es un tópico, pero es una descripción acertada y realista.

Lo que me sigue resultando sorprendente, después de tantos años de vivir en este país y convivir con el fútbol, es que la descripción / tópico podía haber continuado más o menos así y ser 100% verdad:

Exaltados y llenos de empática alegría por la fortuna de dichos millonarios (que ingresarán39 millones de euros por haberle pegado patadas a un balón durante hora y media), y con esa generosidad típica del aficionado al fútbol que no obtendrá ningún beneficio mesurable de esas primas, 100.000 personas se lanzaron al centro de Barcelona a agradecer a la ciudad el entretenimiento proporcionado causando daños al mobiliario urbano. Los 134 más entusiastas llegaron al extremo de ser detenidos por los mossos, con lo que no sólo no tendrán beneficios alguno por ello, sino que generosamente pagarán costes de juicios, multas, e incluso pagarán con su salud por los daños sufridos en la detención. Un ejemplo de la generosidad de los aficionados más devotos, que explica claramente por qué en este país el fútbol es de interés nacional. Desde luego, es interesante saber cuándo hay partidos clave, para evitar ciertas zonas de las ciudades (o ir para allá, si eres policía).

España no es el único país donde esto ocurre, claro, que se lo digan a los british. Pero la necesidad de la gente de sentir esa clase de felicidad porque un grupillo de gente se forra a su costa me sigue pareciendo asombrosa. Anoche Nur quiso ver el partido en casa, y puedo decir que sigo sin verle el interés. Cada cual puede preferir lo que guste, obviamente, pero a mí me pareció lo que siempre me ha parecido el fútbol (y he estado en palco en el Bernabeu, de modo que no es que no conozca el ambiente en un estadio): me parece un entretenimiento en el que, la mayor parte del tiempo, no sucede realmente nada concluyente. De los 90 minutos, 85 fueron cosas que “casi” pasaron pero no llegaron a nada.

De nuevo, a cada uno con su rollo: pero como también señalaba Rapun, es curioso porque este tipo de historias no pasan con otras manifestaciones culturales o de ocio. Nadie se fue a destrozar la Cibeles porque a Almodóvar le hubieran dado un Óscar, o algo. Como mucho pasa algo similar en política, cuando las elecciones, pero ahí me es más fácil ver la conexión.