Religión y responsabilidad personal 

En una de las listas hablábamos sobre valores, religión y todas las historias. Y como siempre que alguien menciona los efectos negativos de una religión (en este caso fue el Islam) siempre sale el argumento de que oye, es que es el Islam no es así, son algunos que lo interpretan mal. Y mi respuesta viene a ser esta (con dos pequeños matices nuevos). For the sake of old times.

Siempre que señalas que, a lo largo de la historia, la cantidad de putadas producidas por la religión sobrepasa por goleada los posibles beneficios de esta (que siempre se habrían obtenido sin ella) sale alguien a decirte que “eso no es la religión XXX, sino algunos que la malinterpretan.” Como si es que la religión fuera algo con entidad y existencia propias, que pudiera existir al margen de lo que piensan y hacen los religiosos.

La religión es lo que la gente que la practica hace de ella, punto pelota. Así que el Islam es gente inmolándose con explosivos, imanes en España aconsejando cómo atizarle a tu señora sin dejar marcas incriminatorias, niñas sin clítoris en algunos países, lapidaciones, jeques proscribiendo matrículas en Arabia porque pueden inducir a beber (por ejemplo, las letras árabes que traducidas a alfabeto latino pueden formar la palabra BAR están prohibidas). El cristianismo es diferentes grupos de idiotas repartidos por el mundo luchando entre ellos por cosas como si una mujer fue o no fornicada antes de quedar embarazada por alguna clase de fantasma, es ataques a la libertad de expresión, es curas pederastas encubiertas por su organización, misiones en el tercer mundo perpetuando la pobreza y diciendo a la gente que el condón no detiene el SIDA. Y así hasta el infinito, con la que quieras. ¿No te gusta? Es normal, claro. Te hace verte con una imagen mala, o asociado a un montón de tarados delirantes.

Voy a ser vulgar aquí, pero es que a mí (y a la mayoría de los religiosos, por otros motivos) nos la pela a saco lo que se suponga que diga el Corán / Biblia / Talmud / El Señor de los Anillos: lo que cuenta es lo que hace la gente, sin eso el Corán es un libro tan bueno o tan malo como Tropas del Espacio. El Nuevo Testamento puede hablar de lo que sea, pero la historia del cristianismo está llena de sangre derramada por cristianos en el nombre de Cristo, desde su inicio hasta el siglo XXI. Y la de cualquier otra religión.

El hecho de que se trate de zanjar el tema atribuyéndolo a “gente que lo interpreta mal” genera una interesante pregunta:

- ¿Cuál es la interpretación buena? ¿La tuya? Qué curioso, es exactamente lo mismo que dice el idiota de los cilicios / el ablador de clítoris / el que duerme sobre pinchos porque es bueno para el alma… Y las dos son igualmente espúreas.

Si a alguien no le gusta que su religión esté asociada con cosas chungas y absurdas, no vale escurrir el bulto diciendo que es que alguien lo interpreta mal pero que tu religión no es eso. Tu religión es eso, lo que vosotros hacéis de ella, y es vuestra responsabilidad. Ya está bien de escurrir cómodamente el bulto.