Un danés va y dice…
Un aula de formación, al final del descanso del café. M.J. (alumno danés impresionantemente idéntico a Brad Pitt) e Imperator conversan en inglés mientras la gente va al baño, se sienta, viene de fumar el piti y esas cosas.
- M.J.: Barcelona es un sitio muy raro y muy complicado. Todo el mundo es muy conservador y muy tradicional para muchas cosas, pero tratan de disimularlo todo echando una capa muy gruesa como de modernidad, ¿sabes? Y entonces te encuentras a gente que políticamente son unos carcas adorando cosas pseudoartísticas que no entienden porque son modernas. En ese sentido, me gusta más Sevilla.
- Imperator: Claro, en Sevilla son rancios y tradicionales, pero no lo disimulan con modernidades ni historias. Es Semana Santa, Rocío, y curas a saco.
- M.J.: Bueno, pues en la parte francesa de Cataluña es muchísimo peor.
- Imperator: Me imagino que por allí no deben saber ni cómo ponerse las gafas de pasta negra.
No tengo ni idea de por qué he dicho eso, pero ahí estábamos, riendo. No sé por qué he dicho eso. Nunca he estado por esa parte de Francia (o Cataluña, o lo que sea). Debe ser una especie de pulsión institiva o algo.


Nur 21:56 el 6 Noviembre 2008 Permalink |
Suerte que tengo asumido que soy una rancia. Otherwise tendría que sentirme ofendida o algo ¬¬
la que no encuentra su sitio 22:53 el 6 Noviembre 2008 Permalink |
Seguro que a ellos les sale la modernidad por las orejas… a borbotones
Deirdre 2:46 el 7 Noviembre 2008 Permalink |
¿¡Idéntico a Brad Pitt!? Oye, ¿hay forma de conseguir su número?
MakodFilu 20:39 el 7 Noviembre 2008 Permalink |
Quejarse de lo bobos que son los estadounidenses o los gabachos, portuñoles o los habitantes de esa parte de África que queda al norte de Gibraltar y al sur de Francia siempre resulta más divertido y menos ofensivo para uno mismo que reconocer que se es chovinista.
A mí me funciona. Me siento mucha mejor persona que el que viene diciéndome que su país es lo último de lo último y que nosotros vamos a la cola de Europa. Y eso que ambos estamos soltando la misma mierda pero con diferente aspecto.
Además, mientras alegre la mañana, al carajo quién se ofenda.