En un rato nos piramos para El Prat, a coger un avión rumbo a Gran Canaria, donde pasaremos una semana. Este nos es el mejor momento para cogernos un pedo y levantarnos de la siesta aún medio colocados y con las maletas sin hacer. Eso sí, Nur está monísima con la lengua de trapo. Yo sólo tengo algo de embotamiento en el melón, pero creo que lo disimulo mejor. Sólo he tenido que editar esta entrada dos veces.
“Cadiño, dthienes unas godillaz muy bonitas. Cucuuurruuuuucucccuuuuuu…” – me dice ella, amorosa.
Lo dicho: mal momento para cogerse un pedal. Malditos desayunos del Casa Jaime (con chupitos).


