Me subo al campanario
El trabajo en equipo es, en realidad, una farsa. Una de esas cosas diseñadas para que la gente acabe perdiendo el juicio y suba a un campanario con un fusil. O un bonito eufemismo de educación especial: si haces tu trabajo rápido y bien, para tener más tiempo de cacharrear por Internet, te acabas convirtiendo en monitor de subnormales e incompetentes.
Mi jefe nos ha salido con que mañana está fuera todo el día, de modo que el trabajo a repartir entre hoy y mañana se queda en hoy. Si consigo acabar la jornada sin matar a nadie, mañana será un día de, simplemente, hacer acto de presencia. Con eso me consuelo.


Amandil 21:19 el 31 Enero 2008 Permalink |
Calma. Recuerda que podría ser peor. Tus piernas podían estar siendo devoradas por un millón de hormigas asesinas en este preciso momento y en cambio “sólo” tienes que estar trabajando un rato más.
¿Ves?
Ánimo.
Imperator 8:43 el 1 Febrero 2008 Permalink |
De hecho, es más hilarante. Hace como 15 minutos mi jefe se ha pasado a decir que el curso que tenía hoy, por el cual había que hacer el Gran Prix, se ha anulado. Por tanto, está disponible.
Ayer no me subí al campanario. Son las 8:45 y ya tengo ganas. El día será, me temo, largo.