
No soy un tío violento, en realidad. Puedo ser muy agresivo verbalmente, pero la violencia es algo que respeto y que no me va: soy consciente de los riesgos.
Pero quiero matar a todos los funcionarios que encuentre. A todos. Salvo a los del ayuntamiento de esa ciudad madrileña donde empezaré a trabajar en breve. Por la pasta y tal. Pero el resto, ejecutados.
Después de una mañana perdida en trámites que, en total, no han superado los 30 minutos entre todos ellos juntos, puedo afirmar que los funcionarios de carrera son, en su mayoría, la escoria más grande que ha pisado la Tierra. Y espero que un día existan los Terminators, para que uno de ellos viaje en el tiempo a la sede de Hacienda en la calle Montalbán 6, y repita el número de la comisaría de la primera peli de Terminator, y se repelle hasta el último de esos parásitos de mierda. Y a sus familias.
Mañana a firmar el contrato, y a la vuelta de vacaciones, una nueva experiencia. Pero de pensar que antes del contrato me faltan dos cosillas por completar, se me pone el pelo de punta.
Buff, yo ahora estoy hipersensibilizado con el asunto, tras semanas (¿meses?) de conflictos, trámites interminables y certificados que nunca llegan con un par de administraciones. Que te sea leve (y aprovecha para mejorar el dominio de técnicas de relajación xD ).
Anda pensaba yo que solo en Extremadura teníamos esa lacra… jajajajaj. Aquí además tienen el añadido de quedarse con el trabajo e ideas de los que se las presentan a la Junta de buena fe…. en fin, callome que calientome.
Un saludo
Torra
Hoy te he descubierto de casualidad. Porque de casualidad he descubierto que Eleder tiene un blog que yo no conocía. Y leyendo por encima posts suyos del años pasado, dí con aquel del control de natalidad, y me he leído la discusión entera con Azaghâl, con quien ya tube una vez una discusión en un foro porque a los no creyentes se dedicó a compadecernos. En fin, me hubiese gustado participar en aquella discusión, en la que estoy de acuerdo contigo.
Sobre los funcionarios, en cambio, no lo estoy en absoluto. Hay de todo, aunque en Madrid capital el nivel de crispación, estrés y bordería aumenta considerablemente, cosa normal en una ciudad tan grande por mucho motivos, no el menor de ellos lo mal repartido que está el trabajo de la administración pública entre los funcionarios, donde unos se rascan la barriga, van al mercado en la hora del desayuno, etc., y otros no pueden ni tomarse el descanso que la ley les asigna de la de trabajo que tienen. Justo ayer, un funcionario de hacienda en Aranjuez me dedicó una hora y media en la que me enseñó todo lo que necesitaba para hacerme autónoma. En general, los funcionarios en Aranjuez siempre se portan estupendamente conmigo.
También me he topado con funcionarios incompetentes y gilipollas, pero proporcionalmente con muchos menos que en la empresa privada. Imagino que ayer acabaste hasta las narices, y que te estabas deshaogando, pero no generalices.
Un saludo. Te seguiré leyendo.
UN PUTO FUNCIONARIO, SE RIO DE QUE ESTUVIERA EN PARO.EL MUY HIJOPUTA.. DEBERIAN MATARLOS A TODOS
Los de al comunidad de Madrid tampoco se libran
Cinco años y medio han transcurrido desde tu deseo de acabar conmigo y aún sigo dando guerra, 12 de febrero de 2012, no acabareis con nosotros.