… patada en los cojones.
Dí que sí.
A veces, hay que darse permiso para admitir que no eres de hierro. Gracias, Rapun, por recordarme eso: los psicólogos somos la peor especie para decir “Vaya, estoy jodido.” Porque eso no debería pasarnos a nosotros.
Luego las facturas llegan con recargos por la demora.

