… cuchillo de palo, dicen. Mira que detesto los refranes.
Ayer tuve, tanto en la oficina en la que colaboro como responsable de RRHH como en casa (porque me hicieron varias llamadas desde allí), mi primera experiencia de acoso laboral. Hay alguien en la empresa que va a por mí, y va con todo. Es estúpido, incompetente e incapaz, pero lo suple con enormes dosis de malicia. Tuve un día bastante malo, y una noche también mala, aunque hubo un rato que estuve algo más animado. Pero he dormido mal, porque además los gatos estaban inquietos y hacía mucho calor y todavía tenemos puesto el nórdico.
El refrán viene a cuenta de que, en esto como en otras cosas, yo tengo herramientas para manejar esto mejor de lo que lo he manejado. Yo puedo hacerlo mejor que todo esto. Pero a veces dejo que se me olvide. Supongo que es asumible, dado que es la primera vez en mi vida que tengo una experiencia así, y estas cosas te cogen muy de sorpresa. Mucha ansiedad, muy desagradable.
Lo bueno de que haya ocurrido un viernes es que me da tiempo de reacción en el fin de semana, que es lo que necesito. Para analizar el asunto con calma, ver las alternativas, y sacar la ansiedad del sistema a patadas. No volverá a hacerme lo mismo dos veces. El lunes por la mañana se resuelve esto, de un modo o de otro. En el mejor caso, seguiré trabajando allí pero esa persona no me supervisará. En el peor, el 22 de mayo como muy tarde dejaré de colaborar con esa gente. Y a otra cosa, que mi vida tiene muchas cosas buenas.
Ha sido un buen palo, pero he aprendido la lección. Y no voy a pasar meses padeciendo esto.
Rapunzell 19:41 el 21 Abril 2007 Permalink |